Inicio de Sesión Requerido

Por favor, inicia sesión en tu cuenta para acceder a esta lección.

Iniciar Sesión

Baraja memorizada: elección del orden y asociaciones carta-número

WWoodyPrincipiante27m

Una baraja memorizada relaciona cada carta con una posición y cada posición con una carta. Woody Aragón presenta esa herramienta, compara distintas ordenaciones y desarrolla un método de asociaciones para empezar a aprender las primeras 26 cartas. El trabajo se realiza con ejemplos, dibujos y preguntas en los dos sentidos.

Qué se memoriza

La explicación distingue una baraja memorizada de una ordenación aritmética como Si Stebbins. En el primer caso se busca recordar directamente la relación carta-número, sin tener que reconstruir toda la secuencia ni aplicar una fórmula cada vez que se necesita una posición.

El ejemplo del abecedario ayuda a entender esa diferencia: conocer la lista desde el principio no equivale a acceder con rapidez a un punto intermedio. Se trabaja tanto reconocer el número de una carta vista como recuperar la carta cuando alguien dice un número.

La actuación inicial ilustra usos variados: cartas al peso, adivinación de una elección, localización de una carta nombrada y una exhibición de póquer. Esos ejemplos muestran el alcance de la herramienta; la enseñanza práctica de esta clase se concentra en la elección del orden, su memorización y una aplicación básica de adivinación.

Elegir una ordenación

Se comparan las posibilidades de aprender un orden cualquiera con las de elegir una baraja que ya tenga propiedades útiles para ciertos juegos. Se comentan las ordenaciones de Aronson, Tamariz y Memorandum, esta última utilizada por Woody en sus demostraciones.

La baraja memorizada es el concepto general; la mnemónica de Tamariz es una ordenación concreta entre las que se comentan. Las propiedades de póquer o las posiciones de los ejemplos de Memorandum pertenecen a ese orden y no se trasladan automáticamente a otra baraja elegida.

Empezar con 26 cartas

Se propone estudiar una mitad para hacer más manejable el aprendizaje y disponer de otra mitad que pueda mezclarse en determinadas aplicaciones. Se analiza qué libertad ofrece ese planteamiento y por qué conviene distinguir claramente las cartas que se están aprendiendo del resto.

La preparación consiste en tener el orden por escrito y colocar la baraja de acuerdo con esa lista. Después se construye una asociación propia entre el número y la identidad de cada carta. Los números pueden relacionarse con experiencias o imágenes personales; el dibujo debe conservar también el índice y el palo para que no se recuerde solo una parte de la información.

Los ejemplos desarrollan la jota de picas asociada al uno y el as de diamantes asociado al cuatro en el orden utilizado. Un alumno crea su propia imagen y el profesor revisa qué elementos ayudan a recuperar la relación. No se trata de copiar todos los dibujos del profesor, sino de crear asociaciones que resulten reconocibles para quien las aprende.

Comprobar y reforzar el recuerdo

Se alternan preguntas de número a carta y de carta a número. La comprobación busca acceso directo, no recitar desde el principio hasta llegar a la posición pedida.

Para las asociaciones que se resisten se desarrolla el recurso de añadir una frase o una escena más elaborada. La combinación de imagen, número, palo y relato permite revisar qué dato falta y reforzarlo. Se propone completar el trabajo con las 26 cartas y dedicar atención especial a las que responden más despacio.

Como aplicación se explica la adivinación de una carta elegida aprovechando la relación entre posiciones consecutivas. Ese juego sirve también como ejercicio para practicar la ida y vuelta entre identidad y número.

Material y preparación

Necesitas una baraja corriente, la lista del orden que decidas aprender, un cuaderno y un bolígrafo o lápiz para dibujar y escribir. La baraja numerada de las demostraciones es una ayuda didáctica, no un requisito de compra.

No hace falta conocer ya una mnemónica para estudiar el método. Conviene trabajar sin interrupciones y comprobar ambos sentidos de cada asociación. Para la aplicación de adivinación ayuda tener un manejo básico de la baraja y poder obtener discretamente la información de una carta. El aprendizaje se plantea como práctica personal, sin fijar un tiempo idéntico de memorización para todos.